Gestión de los procesos de enseñanza y aprendizaje en el aula

Perla Maria compartió una publicación
Hace 2 años 2 meses
En la educación del siglo XXI se está experimentando una transformación continua para optimizar cada proceso que conlleve a un aprendizaje significativo. La práctica sistemática del profesor debe estar asentada sobre tres puntos principales - el dominio del contenido de la área en la cual es un especialista, su visión integral de la didáctica y la educación, así como las habilidades y conocimientos que le permiten una efectiva acción pedagógica en la clase para alcanzar una mayor interacción, integración e influencia con los estudiantes. Palabras clave: Proceso enseñanza aprendizaje; Triángulo pedagógico; Principios para la buena práctica; Aprendizaje. En el proceso de enseñanza, la tarea más importante del profesor es acompañar el aprendizaje del estudiante para lo que debe centrarse no sólo en el asunto que debe ser enseñado, sino también en la aplicación de técnicas docentes, estrategias didácticas para enseñar a aprender, así como la consecuente formación de valores en los estudiantes. La enseñanza debe ser vista como resultante de una relación personal del profesor con el estudiante. En el secreto de una buena enseñanza está implicado el afán personal del profesor, que viene de su amor a la ciencia y a sus estudiantes. Ese entusiasmo puede y debe ser canalizado, mediante planificación y metodologías adecuadas, para estimular el desarrollo y la satisfacción de los estudiantes por su realización, por iniciativa propia, de los esfuerzos académicos, intelectuales y morales que el aprendizaje exige. Las instituciones de enseñanza necesitan formar un claustro docente con profesores que tengan una auténtica vocación para enseñar, y brindar a los estudiantes todo el apoyo, energía e incentivos para que se desarrollen con independencia y entrega. Para lograr resultados óptimos, el proceso de enseñanza deberá, promover el proceso natural de aprendizaje, facilitarlo e incrementarlo.
Pedro Ignacio González Ortíz Me parece muy acertada la información que usted esta poniendo
Hace 1 año 11 meses
Perla Maria El proceso de aprendizaje conforme a teoría de PIAGET (1969), el pensamiento es la base en la que se asienta el aprendizaje, es la manera de a inteligencia manifestarse, y a inteligencia, por su vez, es un fenómeno biológico condicionado por la base neurológica del cerebro y del cuerpo entero, sujeto al proceso de maduración del organismo. La inteligencia desarrolla una estructura y un funcionamiento, ese propio funcionamiento va modificando la estructura. La construcción se hace mediante a interacción del organismo con el medio ambiente. Las teorías del aprendizaje indican algunos conceptos comunes para el entendimiento del proceso de aprendizaje, quiénes pueden ser así resumidos: •El encargado del aprendizaje es el estudiante, siendo el profesor un orientador y/o facilitador. •Las diferencias individuales entre los estudiantes deben ser respetadas y el aprendizaje debe ser acompañada de manera más individualizada, tomando en cuenta las formas y las estrategias de aprendizaje. •El aprendizaje de cualquier asunto o tema requiere una continuidad o secuencia lógica y psicológica. Con relación al aprendizaje, Abreu y Masseto (1996) clasifican el aprendizaje en tres categorías - cognitiva (de conocimiento), de modificación de valores y actitudes, y de habilidades (aprender a hacer, a usar algo). Existen algunos principios que deben ser comunes a todos que se preocupan por el mejor aprendizaje del estudiante. • Todo aprendizaje debe ser significativo para el estudiante (no mecanizado), debe estar relacionado con conocimientos, experiencias y vivencias del estudiante, permitiendo-formularle problemas y cuestiones de interés, entrar en confrontación experimental con problemas prácticos relevantes, participar en el proceso de aprendizaje y transferir lo que aprendió para otras situaciones de la vida. • Todo aprendizaje es personal. • Todo aprendizaje necesita centrar objetivos reales. • Todo aprendizaje necesita ser acompañada de retroalimentación (de manera permanente). • Todo aprendizaje necesita estar basado en una buena relación entre los elementos que participan del proceso: estudiante, profesor y colegas de aula. Resumiendo, se puede concluir que aprender no es la misma cosa que enseñar, ya que aprender es un proceso que acontece con el estudiante y de lo cual el estudiante es el elemento esencial. De esa forma, es fundamental que el profesor comprenda adecuadamente ese proceso, entendiendo su papel como facilitador del aprendizaje de sus estudiantes, o sea, que no esté preocupado en enseñar, sino en apoyar al estudiante a aprender. Los elementos del proceso de enseño-aprendizaje De acuerdo con Moreira (1986), el proceso de enseño-aprendizaje es compuesto de cuatro elementos - el profesor, el estudiante, el contenido y las variables ambientáis (características de la escuela) -, cada uno ejerciendo mayor o menor influencia en el proceso, dependiendo de la forma por la cual se relacionan en un determinado contexto. Analizándose cada uno de esos cuatro elementos, se puede identificar las principales variables de influencia del proceso enseño-aprendizaje: 1. Estudiante: capacidad (inteligencia, velocidad de aprendizaje); motivación para aprender; experiencia anterior (conocimientos previos); disposición y buena voluntad; interés; estructura socioeconómica; salud. 2. Conocimiento: adecuadas las dimensiones del estudiante; significado/valor; aplicabilidad práctica. 3. Escuela: sistema de principios de los profesores y directivos; comprensión de la esencia del proceso educacional; liderazgo. 4. Profesor: dimensión de la relación (relación profesor-estudiante); dimensión cognoscitiva (aspectos intelectuales y técnico-didácticos); actitud del educador; capacidad innovadora; comprometimiento con el proceso de enseño-aprendizaje. La integración de estos cuatro elementos y de las diferentes interacciones entre ellos debe ser el eje del proceso de mejoría de la calidad de enseñanza en las instituciones de nivel superior. La relación profesor-estudiante A pesar de limitada por un programa, un contenido, un tiempo predeterminado, normas y regulaciones internas, así como la infraestructura de la institución es la interacción entre el profesor y el estudiante que va a dirigir el éxito del proceso docente educativo. Conforme la manera por la cual esta interacción se da, el aprendizaje del estudiante puede ser más o menos facilitada y orientada para una u otra dirección. Como toda relación, ésta también es compuesta de dos polos - profesor y estudiante - y cabe a ambos determinar el clima de esta relación. Sin embargo, como ya se ha visto en los apartados anteriores, cada uno desempeña un papel diferente en la clase, correspondiendo al profesor tomar en mayor parte las iniciativas, "modulando" el establecimiento de esta relación. Parafraseando a Aristóteles “la enseñanza es un acto común del profesor y del estudiante "Esta relación (profesor-estudiante) es asimétrica, donde la carga de competencia y experiencia privilegia, la parte del docente, al ejercicio de un dominio que es muy fácil de consagrar en medios de instituciones ordenadas. La tendencia espontánea de algunos docentes es pensar que el estudiante no sabe nada, que aprender es pasar de la ignorancia al saber, y que este privilegio está en poder del profesor. Pero, el estudiante trae consigo aptitudes y preferencias, saberes anteriores, motivaciones y, sobretodo, un proyecto de realización personal que no será, si no parcialmente, rellenado por la instrucción, por la preparación profesional, o por la adquisición de una cultura para los momentos de ocio. El contrato que relaciona al profesor con el estudiante conforma una reciprocidad esencial, que es el principio y la base de una colaboración. Aportando para la realización parcial del proyecto del estudiante, el profesor continúa aprendiendo: es verdaderamente enseñado por sus estudiantes y, así, recibe de ellos ocasión para realizar su propio proyecto de conocimiento y de saberes.
Hace 2 años 2 meses